Contexto
El proyecto
Una agencia de marketing necesitaba enseñar a sus propios clientes qué puede hacer hoy un agente de inteligencia artificial. No quería una presentación con capturas: quería tres demos funcionales que se pudieran tocar, en los tres canales por los que la gente realmente escribe y llama.
Desarrollamos tres agentes — chat web, WhatsApp y voz — que comparten un mismo cerebro y una misma base de conocimiento, centralizados en GoHighLevel. El agente atiende, responde con la información del negocio, reconoce cuándo la conversación es delicada y ofrece reservar una cita en un calendario real.
El negocio usado en la demostración es ficticio (un centro de psicología inventado para el ejercicio). Fue una decisión de diseño: obliga al agente a sostener límites serios — no diagnosticar, no dar consejo clínico, no inventar — que son justo los que preocupan a cualquier empresa que se plantea poner una IA a hablar con sus clientes.